Posts Tagged ‘S.XIX’

Tormenta de nieve. Turner

noviembre 13, 2013

Imagen

Tormenta de nieve. 1842. J. M William Turner
Tate Gallery. Londres.

Agitación febril, movimiento, fuerza desgarradora.

La naturaleza en toda su cruda realidad, en medio, un barco a la deriva. Un pintor romántico en su visión más violenta y vibrante de la inmensidad.

Dicen que el pintor se ató al mástil del barco para presenciar vivamente la tormenta

Pensamos: ¿paisaje? ¿abstracción? ¿expresionismo?¿realidad? Realmente moderno para su época.

Las toscas y empastadas pinceladas realzan el instante, los contrastes entre luces resplandecientes y tonos ocres se mezclan en nuestra retina y nos confunden. El punto focal se ha girado, no vemos el horizonte, tan sólo intuimos y reordenamos con nuestra imaginación.

La pintura se expande hacia el exterior desde el centro y las olas nos golpean arrollando nuestro mirar.

Con todo, una espléndida obra del inglés William Turner ejemplo del sentimiento romántico del S. XIX de los sublime.

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Arearea. Paul Gauguin

octubre 12, 2012
Arearea

Arearea

Arearea 1892 Paul Gauguin.
Museo D’Orsay

Arearea, significa jocosidad, alegría en lengua tahitiana y es el sentimiento apacible que nos quiere mostrar Gauguin a través de esta pintura.

El tiempo parece haberse parado en este cálido paisaje donde la idealización ensoñadora y primitiva y la sencillez nos hablan de la belleza del euilibrio y la armonía.

Huyendo de la vida moderna de la gran ciudad, el pintor Paul Gauguin se retira a Tahití. Es en esta isla de la polinesia donde se encuentra inspirado para pintar sus obras más famosas.

Más allá del impresionismo, e influenciado por Van Gogh y las composiciones de las estampas japonesas, Gauguin desarrolló un estilo personal que marcaría generaciones posteriores de artistas fauvistas y naif.

Como en una utopía de fábula, en sus obras conviven apaciblemente hombres, dioses ancestrales, vegetación exótica, animales…

Nada importa al pintor  las críticas en un principio a su obra, a su perro naranja en primer plano, la falta de perspectiva o de profundidad, pues más que una representación mimética de la realidad, Gauguin quiere mostrarnos emotivamente su visión personal.

Desvinculado de normas y convencionalismos, Gauguin disfruta de la libertad expresiva  y juega con la combinación rítmica de las formas y los colores. Tonos cálidos y planos sin perspectiva, esencia y sencillez, nos hablan de la alegría de una vida idílica  de armonía del hombre con la naturaleza.

Impresión sol naciente. Claude Monet.

octubre 7, 2011
Impresión sol naciente
Impresión sol naciente

Impresión sol naciente.  Claude Monet. 1873

Museo Marmottan-Monet. París

Cuando Monet expuso este cuadro en el salón de los independientes, el público se quedó desconcertado.

No encajaba con la tradición de la época. Era una pintura a manchas, en la que el dibujo no se encontraba bien definido, donde los colores se superponán creando una atmósfera difusa.

No encajaba con el estilo que se tenía por válido entonces y que era el que mostraban los grandes Salones de Exposiciones de la capital francesa.

Estaba naciendo el Impresionismo.

El término fue acuñado de manera peyorativa por un crítico de arte, haciendo alusión al título de esta obra. 

Era más bien una “impresión” difusa no una visión real y bien definidas. Las formas se devanecen, las manchas se superponen. Para observarla mejor,  nos hemos de retirar un poco del cuadro y a cierta distancia percibimos mejor la pintura.

Lo que el crítico de arte no predecía es que pasaría a la posteridad como uno de los movimientos más apreciados de la Historia del Arte.

Monet pintó las vistas del puerto de Le Havre desde su ventana, no buscaba una mímesis de la realidad;  con toques ligeros y de forma personal, en su obra mostró una sensación subjetiva de un momento, de una visión, entre luces centelleantes, el reflejo de lo fugaz y cambiante, tan del gusto impresionista.

Marineros en sus barcas continúan su faena.

Un redondeado sol naranja, pequeño pero vibrante se levanta ante un horizonte  apasionado por el juego de luces, centelleos y reflejos que nos hablan del sutil lirismo de lo efímero.