Posts Tagged ‘gótico’

Los efectos del buen gobierno en la ciudad. Ambrogio Lorenzetti.

septiembre 5, 2011
Los efectos del buen gobierno en la ciudad

Los efectos del buen gobierno en la ciudad.
Ambrogio Lorenzetti.

Palazzo Publico de Siena 1338- 1340

Éste es uno de los frescos del ciclo pictórico que decora las paredes de la “Sala de los Nueve” del Ayuntamiento de Siena. Los otros dos son Alegoría del buen gobierno y Alegoría del Mal Gobierno con sus efectos.

Los Nueve eran los gobernantes de la República medieval de la ciudad de Siena.
Estamos en el Siglo XIV, esta es una obra única no sólo por su belleza y poesía si no porque es la primera vez que vemos aparecer la vida cotidiana secular en un fresco.

En una época en que dominaba la violencia, la guerra, la enfermedad y el analfabetismo, la aspiración a valores elevados era algo importante a tener en cuenta por todos y más aún por los que tenían al alcance de sus manos el poder.
En la pared Norte de la Sala se encuentra el fresco Alegoría del buen Gobierno. En él se muestra alegorías personificadas de las virtudes que debían brillar día a día en la vida pública de la Ciudad. La Paz, la Justicia, la Sabiduría así como la Fortaleza, Prudencia, Templanza…

En la pared Este se representa el fresco que vamos a comentar aquí.
En él podemos observar una próspera ciudad medieval, caracterizada por la división y especialización del trabajo y el comercio. En ella reina la armonía en la diversidad. Ideal al que aspirar.

Podemos observar el taller del zapatero en el medio, al que llega un campesino con su burro, la escuela donde el profesor sobre su tarima imparte clases, albañiles arreglan los tejados de las casas… A través de la muralla, que separaba el campo de la ciudad, campesinos entran y salen con sus animales.
A la izquierda nobles a caballo con ricas telas de colores vivos pasean con solemnidad.

Pese al poco dominio aún de la perspectiva, la obra se superpone en distintos planos, obteniéndose profundidad.
Las figuras son naturalistas y poseen aplomo.

Innumerables detalles variados,  hacen de ésta una obra exquisita, el nido de pájaros bajo el balcón de madera de la izquierda, los distintos tipos de casas, numerosos ventanales de estilo gótico, macetas en las ventanas al fondo a la izquierda, parte de la Catedral blanca y negra de Siena…

Muchachas danzando en corro, cogidas de la mano completan la imagen de vitalidad y armonía  que ha de residir en toda ciudad ideal.

A pesar de la oscuridad y violencia de la Edad Media, Ambrogio Lorenzetti nos plasma entre ocres , anaranjados y grises la esperanza en los ideales más nobles de los ciudadanos donde el trabajo de cada uno apoyado en las virtudes contribuye al bien y a la prosperidad de la sociedad.

La Anunciación. Fra Angélico

septiembre 9, 2008
La Anunciación

La Anunciación

La Anunciación. 1431-1435 Fra Angelico. Inicios Renacimiento.

Esta obra fue realizada por el fraile dominico Guido di Pietro, más conocido como Fra Angélico para el convento de Fiésole.

La imagen que mostramos es la tabla principal de la “Pala del Prado”. Dicha pala se compone también de una “predella” o parte inferior compuesta por cinco tablillas también pintadas por el maestro.

Representa la escena de la Anunciación. El momento en el que el arcángel San Gabriel, (etimológicamente “mensajero de Dios”) anuncia a la Virgen que va a ser madre del Hijo de Dios.

La Virgen acepta con humildad tan imponente misión fiándose de los planes divinos.

La composición se divide en dos partes, se trata de dos escenas que se complementan simbólicamente.

A la izquierda Adán y Eva son expulsados del Paraíso por el ángel del Señor tras haber pecado y comido del árbol prohibido. Se piensa que esta parte fue realizada en colaboración con otro artista de su escuela

A la derecha la humanidad va a ser redimida a través del sacrificio del Niño que va a nacer.

Ambas escenas están unidas por el rayo de luz que penetra en la pequeña loggia de estilo renacentista en la que se encuentran los personajes principales.

Si observamos con cuidado el rayo nos daremos cuenta de que del sol sale una mano, es la mano de Dios, quien envía en realidad el Espíritu Santo, representado como paloma blanca. La diagonal de luz termina en el rostro de la Virgen, la verdadera protagonista del cuadro.

Estilísticamente, Fra Angélico se mueve entre el último Gótico, refinado y elegante, de colores serenos y dorados y el primer Renacimiento, con sus avances en la representación de la perspectiva y la realidad.

El dibujo preciso domina los contornos. La pintura se ha sometido plenamente a él..

Las líneas curvas de las figuras centrales contrastan con la verticalidad de las finas columnas. En el pórtico se observa la influencia del gran escultor del Quattrocentto Brunelleschi. Es una arquitectura clásica, de arcos de medio punto, tondos esculpidos, grutesco… Domina la perspectiva, el equilibrio y el orden.

El ángel y la Virgen son representados con suma delicadeza, los gestos transmiten serenidad y paz interior. Los volúmenes de las figuras así como el color de los ricos ropajes se complementan de forma armónica, como si de una melodía de suave equilibrio se tratara, dotando al cuadro de un estilizado misticismo.