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Virgen del Prado. Rafael.

septiembre 12, 2011
Virgen del Prado
Virgen del Prado

Virgen del Prado, 1505-1506
Rafael Sanzio
Kunsthistorisches Museum, Viena

La Virgen de Prado es una hermosa obra del período florentino del gran Rafael Sanzio.

Una vez desprendido de los convencionalismos de su maestro, Perugino, aquí vemos cómo el pintor ha logrado alcanzar un estilo propio, lleno de equilibrio y armonía que será uno de los grandes hitos del clasicismo en la Historia del Arte.

Las figuras se encuentran ubicadas compositivamente en un triángulo imaginario cuya cúspide es la cabeza de la Virgen. La belleza de este rostro reside en su equilibrio, proporción y dulzura, características propias de las Madonnas de Rafael.

El Niño Jesús, en contraposto y levemente inclinado sobre el regazo de su Madre, toma la Cruz que le ofrece su primo, San Juan Bautista Niño. Ambos se miran, mientras la Virgen medita en silencio observando la Cruz. Su vestido rojo, es símbolo de la Pasión, así como las amapolas que la acompañan. El manto azul nos la identifica como Reina de los Cielos.

Una luz diáfana baña el cuadro y entre ocres y azulados se equilibran los tonos; al fondo finas veladuras de inspiración leonardesca alejan el paisaje en último plano.

Rafael culmina el clasicismo sereno de belleza apolínea, de dulces líneas, equilibrio y armonía. Tras él llegará el grandioso Miguel Ángel cuya obra palpitará grandiosa como un torrente de vitalidad.

Sin duda, Rafael, Miguel Ángel junto con el gran Leonardo da Vinci son las cimas del Renacimiento italiano, del que tantas veces beberán las generaciones posteriores.

Los efectos del buen gobierno en la ciudad. Ambrogio Lorenzetti.

septiembre 5, 2011
Los efectos del buen gobierno en la ciudad

Los efectos del buen gobierno en la ciudad.
Ambrogio Lorenzetti.

Palazzo Publico de Siena 1338- 1340

Éste es uno de los frescos del ciclo pictórico que decora las paredes de la “Sala de los Nueve” del Ayuntamiento de Siena. Los otros dos son Alegoría del buen gobierno y Alegoría del Mal Gobierno con sus efectos.

Los Nueve eran los gobernantes de la República medieval de la ciudad de Siena.
Estamos en el Siglo XIV, esta es una obra única no sólo por su belleza y poesía si no porque es la primera vez que vemos aparecer la vida cotidiana secular en un fresco.

En una época en que dominaba la violencia, la guerra, la enfermedad y el analfabetismo, la aspiración a valores elevados era algo importante a tener en cuenta por todos y más aún por los que tenían al alcance de sus manos el poder.
En la pared Norte de la Sala se encuentra el fresco Alegoría del buen Gobierno. En él se muestra alegorías personificadas de las virtudes que debían brillar día a día en la vida pública de la Ciudad. La Paz, la Justicia, la Sabiduría así como la Fortaleza, Prudencia, Templanza…

En la pared Este se representa el fresco que vamos a comentar aquí.
En él podemos observar una próspera ciudad medieval, caracterizada por la división y especialización del trabajo y el comercio. En ella reina la armonía en la diversidad. Ideal al que aspirar.

Podemos observar el taller del zapatero en el medio, al que llega un campesino con su burro, la escuela donde el profesor sobre su tarima imparte clases, albañiles arreglan los tejados de las casas… A través de la muralla, que separaba el campo de la ciudad, campesinos entran y salen con sus animales.
A la izquierda nobles a caballo con ricas telas de colores vivos pasean con solemnidad.

Pese al poco dominio aún de la perspectiva, la obra se superpone en distintos planos, obteniéndose profundidad.
Las figuras son naturalistas y poseen aplomo.

Innumerables detalles variados,  hacen de ésta una obra exquisita, el nido de pájaros bajo el balcón de madera de la izquierda, los distintos tipos de casas, numerosos ventanales de estilo gótico, macetas en las ventanas al fondo a la izquierda, parte de la Catedral blanca y negra de Siena…

Muchachas danzando en corro, cogidas de la mano completan la imagen de vitalidad y armonía  que ha de residir en toda ciudad ideal.

A pesar de la oscuridad y violencia de la Edad Media, Ambrogio Lorenzetti nos plasma entre ocres , anaranjados y grises la esperanza en los ideales más nobles de los ciudadanos donde el trabajo de cada uno apoyado en las virtudes contribuye al bien y a la prosperidad de la sociedad.